martes, 5 de noviembre de 2013

La medicina nuclear dio un paso en detección de células cancerígenas

imagen
Paredes de plomo, rejas que aseguran el cuarto, cinco habitaciones y dos baños especiales para pacientes. Así es el Centro de Medicina Nuclear del Hospital Carlos Andrade Marín del IESS-Quito, que utiliza nueva tecnología para la detección de enfermedades oncológicas, cardíacas y neurológicas. Lo hace a través de la nanotecnología, un proceso que permite manipular la materia a escala minúscula. Precisamente, utiliza las llamadas nanopartículas para crear las sustancias que permiten detectar enfermedades que no fueron halladas con radiografías, resonancias magnéticas o tomografías. Una de esas sustancias es la glucosa radioactiva que es elaborada por los químicos y físicos que trabajan en este centro. ¿Para qué sirve? Este elemento ayuda a visibilizar las células cancerígenas y un tomógrafo especial emite las imágenes que son analizadas por el personal médico. Andrea Martínez, radióloga nuclear del servicio, menciona que con este examen se detecta si el cáncer se ha esparcido o no a otras zonas del cuerpo. Además ayuda a precisar el tipo de tratamiento o intervención quirúrgica que se dará a futuro. Carlos Llugcha, químico del centro de medicina nuclear, señala que las dosis de glucosa radioactiva se elaboran diariamente, de acuerdo al peso del paciente. Se lo fabrica así porque con el tiempo pueden perder radioactividad y su efecto no será el esperado. "Es importante que la primera muestra sea analizada mediante estudios químicos, físicos y microbiológicos para que puedan ser aplicadas de forma segura en el análisis". ¿Cómo funciona? Lo primero que hace un paciente al ingresar al Centro de Medicina Nuclear es dirigirse a un cuarto en donde el personal médico toma la presión, mide la estatura y calcula el peso. Luego un radiólogo inyecta la glucosa radioactiva. Lo hace vía intravenosa. Nadie más puede estar en esa habitación, pues se trata de una zona radioactiva. Cuando hay niños o personas que tengan impedimentos para caminar se permite la presencia de un solo familiar. Hasta que la sustancia localice las zonas afectadas puede transcurrir al menos una hora. Mientras esto sucede, la persona debe permanecer recostada sobre un sillón y abrigarse con cobijas, guantes, bufandas y gorros térmicos. Pero el centro de salud, como medida preventiva, recomienda al paciente que no esté en contacto con mujeres en periodo de gestación y niños durante ese día para evitar los efectos de la radiación. El centro incluso tiene baños específicos para las personas que se someten a este estudio, ya que la orina y las heces justamente tienen niveles de radiación. Los desechos pueden permanecen de uno a tres días en las tuberías del centro hasta que no haya riesgo y puedan salir a las cañerías de la ciudad.
Medicina nuclear 
Es importante que el paciente no ingiera alimentos que puedan elevar la glucosa y alterar los resultados en el PET o PEM. 
Las imágenes tridimensionales detectan células que no son diagnosticadas con exámenes convencionales. 
El examen tiene un costo de USD 1 500 a USD 2 000.




No hay comentarios:

Publicar un comentario