miércoles, 18 de septiembre de 2013

Los 'geeks' se instalan en el Campus

La zona Campus y sus cuatro ejes temáticos. Todo está listo para recibir a 2 500 campuseros. Fotos: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Diana Vera, de 19 años y oriunda de la Joya de los Sachas, arribó a las 09:00 de ayer al Centro de Exposiciones y Convenciones Mitad del Mundo (Cemexpo). Lo hizo equipada con una maleta mediana, un 'sleeping' y su inseparable computadora portátil. La joven, visiblemente emocionada, comentó que estudia Ingeniería en Software en la Escuela Politécnica del Ejército, sede Latacunga. "Quiero conocer más sobre programación y redes", dijo, mientras ingresó por la puerta principal del sitio donde a las 18:00 de hoy se inaugurará el Campus Party 3. Al ingresar, lo primero que le llamó la atención fue el 'ovni' o cerebro que enrutará la red de datos del evento a una velocidad de cinco gigabytes por segundo. Las tarimas y pancartas de los cuatro ejes temáticos (innovación, cultura digital, creatividad y ciencia) resaltaron con sus llamativos colores. Con su ordenador, Mauricio Reinoso, estudiante de comunicación de la Pontificia Universidad Católica (PUCE), se encargó de registrar y entregar acreditaciones a los voluntarios. Oswaldo Echeverría fue uno de ellos. El joven llegó a la terminal terrestre de Quitumbe a las 04:00 proveniente de Manta. De ahí, se tardó aproximadamente dos horas en trasladarse hasta el sector de la Mitad del Mundo. Su cansancio y desgaste por el viaje eran notorios. 

A pesar de ello, no dudó en ocupar una de las 2 500 sillas plásticas y conectó su laptop a uno de los cables Utp que predominan en la zona campus. "Me interesa mucho el tema de los controles remotos", comentó mientras ingresaba a su perfil de una red social. Tanto Diana como Oswaldo forman parte de los 150 voluntarios que participarán en la fiesta tecnológica más importante del país. Su labor se centrará en dar apoyo y colaborar con la logística, atención a los asistentes y expositores. Para ellos se dividió su jornada en tres turnos de ocho horas: trabajo, contenidos (aprendizaje) y descanso. Se espera que en los cinco días que dure el Campus Party alrededor de 2 500 'campuseros' (hackers, desarrolladores, gamers y geeks) acampen y se sumerjan en un ambiente digital. También se tiene previsto el arribo de delegaciones de jugadores profesionales en red de Brasil, Venezuela, Chile y Perú. Ellos competirán en los torneos de Counter Strike, League of Legends, Data II y Starcraft II. 

A pocos metros del imponente 'ovni', permanecía José Castro, de 26 años. Su entusiasmo era contagiante. El joven reside en Machachi y estudia Producción y Cine en el Instituto de Artes Visuales de Quito (IAVQ). Al igual que muchos voluntarios, esta es la primera vez que participa en el mayor evento tecnológico del país. "Quiero aprender nuevas técnicas, opciones y programas que me servirán en mi trabajo diario".

lunes, 9 de septiembre de 2013

Prótesis que devuelven el movimiento

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Aún tienen los músculos atrofiados. Con ligeros movimientos, Guido Buchelli intenta mover los dedos de una mano negra que está a 50 centímetros de distancia de él. A través de dos electrodos en su brazo, el guayaquileño, de 24 años, repasa los movimientos y se prepara para convertirse en uno de los ecuatorianos en utilizar la mano biónica 'Be Bionic'. Él perdió su extremidad hace cinco años por armar juegos pirotécnicos y ahora prueba una tecnología única en el país. En su segundo intento, los doctores colocaron un 'socket' (encaje de prueba) con electrodos en el brazo de Buchelli para que pruebe -a distancia- la prótesis antes de tomar una decisión final. Con tiempo y un poco de concentración, Buchelli simula la posición de la mano al momento de sujetar un 'mouse' o la forma que en la que debe teclear. 

¿Puedes sostener una hoja?, le preguntan al ecuatoriano, quien pensando que la mano biónica también es un nuevo juguete, responde emocionado: "¡Claro!, hasta la puedo arrancar, 'brother". A diferencia de las prótesis clásicas, la mano biónica cuenta con un microprocesador que controla cinco motores; uno para cada dedo. La primera vez que Buchelli comandó la prótesis, los doctores tuvieron que aumentar los niveles de sensibilidad de la mano, pues al no usar nunca antes una prótesis, la electricidad de sus débiles músculos no era detectada por los sensores de la mano. La prótesis, elaborada de aluminio, titanio y algunas piezas de acero en Reino Unido, es una de las tres nuevas prótesis que Protelite trae a Ecuador. La empresa, ubicada en el norte de Quito, se fundó en 1997, a cargo de Santiago Muñoz, protesista y ortesista de la Universidad de Pittsburgh. Desde hace 16 años, la empresa ayuda a personas con discapacidades, a través de miembros artificiales o aparatos ortopédicos. Así fue como Ángel Pulla los conoció. El sargento, de 39 años, perdió su pie en la batalla del Cenepa y luego de la amputación de la extremidad desde la rodilla, él ha probado más de ocho prótesis de esta empresa. 

Como miembro del Club Deportivo Héroes del Cenepa y competidor de carreras internacionales, Pulla está probando el pie Cartapult. Es una prótesis de fibra de carbono y grafito que se caracterizan por su ligereza, durabilidad y flexibilidad. A través de su diseño en forma de letra 'C' y con un soporte adicional regulable adelante, permite que Pulla almacene un 30% más de energía y, por ende, más velocidad. Dentro de las últimas adquisi­ciones también se encuentra la rodilla C Leg, que está siendo probada por Diego Molina. El ecuatoriano perdió su pierna hace nueve años. Esto, luego de que en ella cayeran más de dos toneladas de acero. Esta prótesis cuenta con microprocesador y servomotores que controlan la sensibilidad y velocidad. Es decir, los sensores en el tobillo y la rodilla leen al menos 50 000 veces por segundo la posición de las extremidades en el espacio y su velocidad en la marcha, anticipando su reacción. Llegar a manipular objetos y comandar los 14 movimientos de la mano biónica es el objetivo de Buchelli. 

Después de unos intentos más, los doctores colocarán una ortopedia en el brazo del guayaquileño, quien además tendrá que aprender el funcionamiento del software del equipo, con el que podrá gestionar los movimientos de acuerdo con sus gustos y velocidades para controlar tareas específicas y delicadas. Con la ortopedia en su brazo, Buchelli podrá jugar paintball, pescar y hasta entretenerse de forma más divertida en el polígono de tiro. Eso sí: no podrá perfeccionar su natación, porque la prótesis aún no se puede mojar.



martes, 3 de septiembre de 2013



Videoproyectores de Epson mejoran interactividad en el aula

En el salón de clases.  En la Universidad Católica de Guayaquil, en el Centro de Idiomas, estudiantes usan el artefacto. Joffre Flores/EL COMERCIO

No usan tiza y tampoco marcadores. Aunque escriben sobre una superficie plana, los estudiantes del Centro de Idiomas de la Universidad Católica de Guayaquil solo usan un lápiz interactivo para garabatear y controlar las funciones de una computadora desde la pared del salón de clase. ¿Cómo lo hacen? A través de videoproyectores Epson, unos dispositivos que permiten convertir cualquier superficie en interactiva mediante lápices de uso simultáneo o independiente. Así lo explica Gabriel Gonçalves, gerente regional de Producto de la compañía. María Lorna Barros, directora del Centro de Idiomas de la Católica, dice que a través de estos equipos interactivos, los profesores pueden preparar sus clases con más recursos, ya que al estar conectados a la Red pueden realizar búsquedas inmediatas y desplegarlas en la pared. 

Los videoproyectores están instalados en todas las aulas de clase, permitiendo así que los estudiantes se involucren más en el aprendizaje, ya que los recursos en línea -desplegados abiertamente- facilita la reproducción de videos y audios y recursos multimedia. Esta herramienta refleja en la práctica, los resultados de un estudio de la universidad de Durham, que se elaboró con 400 niños de entre 8 a 10 años, en que se demostró que el aprendizaje en colaboración incrementa la fluidez y flexibilidad de los estudiantes. Los equipos utilizan la tecnología 3LCD, la cual proyecta 3 000 lúmenes de color. Es decir, potencializa el brillo de los colores que se difunden sin que estos pierdan su esencia. Lo interesante de estos artefactos es que crean imágenes en superficies sin crear sombras.

Es muy común, dice Gonçalves, que cuando los profesores usan videoproyectores tradicionales se impacten contra la luz por la ubicación del artefacto, que normalmente está a 3 metros de distancia. Sin embrago, los dispositivos de Epson difunden imágenes a corta distancia (de 30 a 60 centímetros, dependiendo del tamaño de la sala). Además de la Universidad Católica de Guayaquil, la empresa Quorum también los utiliza. Pablo Ochoa, gerente de la compañía, dice que la firma al ser un centro de convenciones dentro del Paseo San Francisco en Cumbayá, necesita de interactividad en el momento de desplegar información en congresos y capacitaciones. Además de esto, los videoproyectores facilitan el manejo de un sistema de circuito cerrado que permite transmitir imágenes en tiempo real en diferentes salones. Ochoa cuenta que la adquisición de estos artefactos es relativamente nueva (cuatro meses) y que a través de ella la compañía puede tener una mejor competitividad.